Las sesiones de fotos de embarazo son siempre muy emotivas y bonitas. Es un momento en la mujer y dentro de la familia muy importante. Por ello pienso que es un buen momento para guardar ese momento para siempre.

Esta familia tan bonita lleva contando conmigo desde su primer embarazo. Y desde entonces es guardado muchos recuerdos familiares. Po eso, que sigan contando conmigo para fotografiar a su familia es para mí todo un honor.

Su primera sesión de embarazo la realizamos en su casa. Fue una sesión muy tranquila y hogareña. Para esta ocasión nos fuimos al campo y la mamá trajo muchos complementos que nos ayudaron a crear fotos tan bonitas como estas.

Aunque pasamos un poco de frío, fue todo un acierto irnos al campo para su sesión de premamá. Pudimos aprovechar una luz preciosa de atardecer y el campo estaba lleno de flores amarillas que nos dieron mucho juego.

Disfruté muchísimo haciendo esta sesión de fotos aunque sé que la mamá pasó un poco de frío. Pero también sé que le encanta el resultado. ¿Qué os parece a vosotros? ¿Pasaríais un poco de frío por tener este recuerdo tan bonito?