Sesión de Recién Nacido de un Bebé Niño de 11 Días
Hoy quiero compartir con vosotros una sesión muy especial: un bebé de 11 días, dormidito y tranquilo durante toda la sesión, que nos permitió capturar recuerdos únicos y llenos de ternura.
Desde el primer momento, su calma hizo que la sesión fuera muy fluida y agradable para todos. Tuvimos la oportunidad de crear una gran variedad de fotos: descansando en dos cestas diferentes, sobre un puf cómodo, en una cunita y también junto a sus papás. Cada pose nos permitió capturar imágenes diferentes, llenas de naturalidad y de amor, mostrando la personalidad tranquila de este pequeñito.
Una de las cosas más bonitas de estas sesiones es poder ver la relación entre los padres y el recién nacido. En las fotos junto a ellos se refleja el cariño y la ternura que sienten, los abrazos protectores y esas miradas llenas de emoción que solo los primeros días pueden regalar.
Gracias a la colaboración del bebé y a su tranquilidad, pudimos experimentar con diferentes composiciones y ángulos, jugando con la luz y los detalles que hacen que cada fotografía sea única. Las pequeñas manos, los pies diminutos, los gestos delicados… todo queda inmortalizado para siempre.
Las sesiones de recién nacido son un recuerdo que las familias atesoran durante toda la vida. Capturar estos primeros días es una forma de detener el tiempo y guardar instantes irrepetibles que pasarán en un abrir y cerrar de ojos.
Si quieres inmortalizar los primeros momentos de tu bebé y crear recuerdos tan especiales como estos, escríbeme y planificaremos juntos tu sesión newborn. Cada bebé es único, y cada sesión también lo es.










































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